Nada que ver aquí, circulen…
Tras mi escarceo con la sensibilidad de ayer, este va a ser un post tranquilo, que nos han pasado pocas cosas interesantes desde ayer. Caveat emptor.
Ayer fuimos a un partido del Dinamo para despedir (una vez más), a los becarios antiguos. Bueno, simplemente coincidió la fecha, que esto estaba preparado desde hace tiempo. La verdad es que es gracioso el estilo de animar de los rumanos, que no parece que le hagan mucho caso a lo que pasa en el campo sino que se dedican a cantar durante los noventa minutos. Y menos mal, porque el partido fue un truño.
Con la desaparición de la mitad del personal de nuestro despacho, quedamos solo Pedro y yo para jurarnos el uno al otro. Hay bastante más tranquilidad en la oficina. Así que ahora estamos (estoy) más o menos de relax, que entre que ya no hay nadie que me mire la pantalla mientras trabajo, que acabo de comer y que hace frío aquí dentro me estoy quedando sobado. Realmente sí tengo trabajo que debería hacer, pero como nada es para mañana, pues como que me lo tomo con calma.
Bueno. Mañana es fiesta en Rumanía, así que Jon, Javi y yo nos vamos de picos pardos a Brasov y Siguisoara, a hacer el viaje típico que hacen todos los becarios la primera vez que cogen un coche. Hasta que tenga alguna foto más o menos respetable que poner, os dejo con la imagen aleatoria del día:
Cuidado con el puente
