No, no es un bolso
Hoy Lucía me ha dejado un comentario que, sin ningún tipo de respeto por mi tiempo libre y por el hecho de tener la garganta como una lija (estoy malito), me ha hecho prometer que escribiría nada más llegar a casa. Por supuesto, soy un caballero y voy a mantener la promesa.
He llegado sobre las siete a casa y me he puesto a ver un episodio de Seinfield, lo que siempre me ayuda a ponerme en modo creativo. Por motivos de salud, también me he servido un vaso de Linie, que es un licor que hacen en Oslo y del que ya hablaré otro día. Hey, los médicos siempre han recomendado friegas con alcohol para curar el dolor en los músculos. Si a mí me duele la garganta, me tendré que dar las friegas por dentro, digo yo.
En la pantalla, Seinfield lleva una bolsa. Riñonera. Saco. Simplemente algo que le permite llevar consigo tres o cuatro objetos indispensables que abultan demasiado en los bolsillos, como las llaves, la cartera y la funda de las gafas de sol. La parte divertida viene cuando su novia se ríe de forma continuada al ver que Jerry es tan poco masculino para llevar algo que ella considera básicamente un bolso.
Las ruedecitas dentro de mi cabeza comienzan a girar. Levantarse. Encender el ordenador. Beber el culillo de anís que me queda. Vamos, vamos…Tintirintin tin tin tin. Qué mala es la música de Windows, con la millonada que tiene el Gates ya se podía haber contratado a un compositor. El portátil sigue con sus misteriosos procesos. Me voy a por otro vaso de Linie, que parece que me ha sentado bien. Nah, pienso, mejor me traigo la botella entera por si acaso. Enchufo el word. Trago de Linie. Pienso. Y empiezo a escribir.
Desde siepre los hombres han llevado bolsas. En la edad de piedra se llevaban las herramientas, las piezas cazadas… en bolsas echas de piel. Los mensajeros de los ejércitos de la antigüedad llevaban sus mensajes en bolsas de cuero impermeable. Sin olvidar las mochilas, las bolsas del súper… cualquiera que necesite llevar un objeto no muy grande del punto A al punto B prefiere llevarlo en un recipiente que en la mano. Sin embargo, en algún momento de la historia nuestra consciencia colectiva decidió trazar una linea entre las bolsas que sólo sirven para transportar cosas y los bolsos. Un bolso es un complemento femenino. Es igual de útil, pero las connotaciones asociadas al bolso son completamente distintas.
Un bolso no sirve para llevar cosas. Un bolso es una herramienta que usan las mujeres para llevar consigo objetos que quieren tener a su disposición en todo momento, no para facilitar su transporte. Se usa para llevar el móvil, maquillaje, llaves, tampones, un monedero, chicle, tabaco, mechero, agujas, kleenex, colonia, caramelos, bolígrafos, una agenda, la cartera, documentación y un sin fin número de objetos que pueden llegar a ser necesarios en alguna ocasión.
Por supuesto, también hay bolsos pequeños, pero en mi experiencia sólo sirven como complementos cuando la mujer en cuestión se viste de fiesta. Realmente tienen muy poca utilidad práctica.
Una vez establecido que los bolsos son cosas de mujeres, la mayoría de los tíos odiamos tener nada que ver con ellos, porque pueden poner en entredicho nuestra masculinidad. En caso de que alguien no me crea, observad a una pareja en que la chica le ofrece su bolso al chico para que se lo sujete un momento. La reacción del tío será la de alguien al que le están ofreciendo un animal muerto.
Para ellas, sospecho que este miedo de un trozo de cuero es ridículo o entrañablemente patético, según la ocasión. A veces creo que secretamente desean que nosotros maduremos lo suficiente para no avergonzarnos cada vez que nos ofrecen un bolso para sujetar durante un minuto. Y algunos lo consiguen. ¿O no?
Si los habéis visto, estos valientes hombres que luchan contra los prejuicios de una sociedad entera son personajes imponentes, maduros y con un grado de confianza en si mismos muy superior a la media. Adultos, en una palabra. Es maravilloso que tu pareja/amigo/novio/hermano haya superado su niñez y se haya convertido en una persona de mente abierta. Observémoslo más de cerca.
Si nos fijamos bien, veremos que no es así. Estos hombres se mantienen con el bolso sujeto entre sus manos en lugar de al hombro, son un blanco fácil para cualquier artista del tirón, porque no quieren que nadie piense que están en el menor grado unidos al bolso. Generalmente evitan mirar a la cara a otras personas, sobre todo a otros hombres que les miran con una mezcla de conmiseración y descojone. Esperando a que la mujer vuelva a rescatarlos, se mueven inquietos moviendo su peso de un pie al otro. ¿Alguna vez os habéis dado cuenta, mujeres, de lo rápido que os devuelven el bolso una vez que estáis de nuevo junto a él?
Eso es amor. Eso es sacrificio. Por vosotras.
Aunque las mujeres sigáis pensando que él ha crecido por fin, esto es solo una verdad a medias. Ha crecido lo suficiente para ser capaz de soportar la humillación de mantener el puto bolso en su poder por una eternidad de sufrimiento a cambio de que no os enfadéis u os riás de él. Os habéis convertido en alguien ligeramente más importante que los desconocidos que pasan por su lado.
Es una lucha. Y un logro.
Por supuesto, cuando ahora un hombre lleva una bandolera, bolsa, o, llamémosle por su nombre popular, mariconera, está expuesto a todo tipo de miradas por parte de otros transeúntes y a continuas mofas por parte de sus conocidos. Esta es la tremenda lucha que tiene que soportar alguien que, como Seinfield, no quiere meter cosas en los bolsillos de unos pantalones medianamente ajustados hasta que a) los bolsillos estallen o b) parezca que tiene una erección bastante amorfa y a 10 centímetros a los lados de donde debería estar.
Ahora es cuando debo defender que soy el orgulloso poseedor de grandes cantidades de testosterona y otras hormonas masculinas. Las suficientes para convertir a un grupo de gráciles bailarinas de ballet en el equipo femenino de lanzamiento de martillo de la URSS. Eructo, me rasco la entrepierna me limpio los mocos con la manga. Y no uso un bolso. Sólo una cartera normal y corriente para llevar la pasta y las tarjetas.
"Pero, Alex! Yo te he visto llevar un bolso"

Ah, bueno, esto… Je. No, os estáis equivocando. Eso no es un bolso. Es simplemente una bolsa multifuncional muy útil para llevar las llaves, la cámara y un libro si se tercia. Nada de bolso. Es algo para un fotógrafo profesional, por ejemplo.
Hey, no me miréis así. Esperad un momento…
HEY! Que va en serio! Muchos tíos lo llevan, y son la imagen de la masculinidad:
Bueno vale, Joey no, pero qué me decís de este, listos.
Ahhh, Jack Bauer ya es otra cosa, verdad? Y qué me decis de este:
Es Indy. El duro entre los duros. A pecho descubierto, con el machete en una mano y el látigo en la otra. Y lleva una bandolera.
Creo que mi opinión ha quedado clara. Me voy a la cama.

Aaaaaagh, un blog de mariquitas con bolso!!!
Comment by Iñigo — December 13, 2006 @ 8:30 am
Vamos,que como se acercan los Reyes estás pidiendo a gritos que te regalemos un bolso….
algún color en especial?
Comment by Lucia — December 13, 2006 @ 8:42 am
*EDITADO* *EDITADO* *EDITADO* [CENSURADO]
Y no tengo nada más que decir
Alex
PD: [CENSURADO]
Comment by Alex — December 13, 2006 @ 3:30 pm
LOL!
No te conocía la faceta abierta y expresiva. Ya dije cuando te vi con la mariconera antes de irte que más valía que te f****** bien f***** una rumana o te nos ibas a volver rarito.
Comment by M.A — December 14, 2006 @ 11:11 am
No me voy a meter contigo, le tengo un gran respeto a ese colectivo tan luchador como es el homosexual.
Eso sí, con esa peazo de foto robarás el corazón a muchos hombres. Que pose, que mirada… que bolso… ¡Truhán!
Comment by Carlos — December 14, 2006 @ 9:43 pm
Como no has actualizado, voy a aprovechar para decir alguna cosa más… por cierto, si que es verdad que con esa mirada eres un auténtico ladrón… de corazones!!!
Que sepas que a Lucía y a mí nos ha parecido un post buenísimo, de verdad.
Comment by Iñigo — December 17, 2006 @ 2:33 pm
Cuchi cuchi!!!! que pasa? estás enfermo? o estas buscando temas really really masculinos para el post? jajajaja!!
Aleeeeeeeex!! no me seas vago y ponte a ello que tu público te necesita!!! que si no es contigo Íñigo se mete conmigoooooooooo
Comment by Lucía — December 19, 2006 @ 8:33 am
Mira, la mora pidiendo auxilio.. aunque tiene razón: Estás buscando temas como las cremas para hombres, pulseras masculinas, xq ellas pueden llevar tanga y nosotros no?
Al estilo árabe: Si no actualizas pronto, manda a alguien que te arranque el coche cada vez que vayas a desplazarte
Comment by Iñigo — December 19, 2006 @ 9:46 am