El Rumaño

February 28, 2007

La Odisea

La toga, fácilHáblame, o Musa, del hombre de muchas astucias, que recorrió muchos caminos tras haber saqueado la ciudad sagrada de Troya. Muchas fueron las ciudades que vio, y muchos los hombres de los que conoció sus pensamientos, y muchas las penas que sufrió en el mar. Háblame de Odiseo.

O, las crónicas de los becarios rumanos en Grecia.

Partimos un viernes a las 7 de la tarde hacia Atenas, cuna de la cultura y de la homosexualidad (dicen las malas lenguas), los cinco becarios más Iban, con vistas a enriquecernos culturalmente y ver las maravillas de la antigüedad. Si por el camino nos íbamos de farra, mejor.

Llegamos a Atenas sin más armas que el número de teléfono de Lola, unas indicaciones sobre como llegar al rendezvous, grandes dosis de confianza y nuestra astucia. Pronto se demostró que no íbamos preparados para la ocasión.

A ver, Lola nos había dado un teléfono que no era, por lo que nos daba error al llamarla. El punto dos era que no le habíamos dado los nuestros y que no habíamos pedido el teléfono de Elena, la becaria informática, con lo que estábamos completamente incomunicados en una ciudad extraña y sin hablar el idioma. Bien.

Buscando a Lola desesperadamenteDecidimos, sabiamente, reagruparnos y elaborar un nuevo plan de batalla. Entre giros y botellas de coca-cola, llegamos a la conclusión de que lo mejor era plantarnos en su casa y ponernos a cantar clavelitos hasta que apareciera una española o los vecinos llamaran a la policía, una de dos. Afortunadamente, Lola nos localizó a través de mis padres (que tienen mi teléfono español), con lo que no hubo necesidad de poner en marcha el plan.

 Nos fuimos a casa de una becaria de Madrid que acababa de encontrar casa y nos recogimos a una hora más o menos prudente. ¡Íbamos a culturizarnos, leñe, no de borrachera!

TendereteAtenas, como tal, no es que sea gran cosa. Está mucho mejor que Bucarest, desde luego, con calles limpias, edificios que parece que se van a mantener en pie más de cinco minutos y aceras carentes de coches aparcados. Ventajas de venir de una ciudad que es el agujero de Europa.

Hay partes que son completamente turísticas, con chiringuitos y tipos con cds piratas (me compré un backgammon), aunque incluso estas zonas tienen cierto carácter propio que no he visto en otras ciudades.

Miau Las calles son bastante amplias y adoquinadas con un toque especial, y cada vez que miras para arriba ves a Acrópolis, lo que le da un aire muy curioso. Para ejemplos, dos botones: la plaza de justo antes de entrar a las calles de los chiringuitos, y una de las susodichas calles. No se aprecia mucho porque mi patente sensibilidad y buenapersonez llena la fotografía.

Ahora, en cuanto se llega a un monumento, la ciudad se vuelve espectacular. El primer día vimos poquilla cosa, los barrios mas o menos normales y los cafés y bares. Nos dimos una vuelta por la zona de edificios más o menos modernos, que son bastante recientes a pesar de estar construidos con estilo griego antiguo.

 

Uniforme práctico donde los hayaTengo una colección de fotos pa aburrir. Por ejemplo, aquí estamos tres delante del parlamento o algo así. Vale que el edificio no se ve mucho, pero la parte graciosa es el nota con borlas en los pies, y eso que no desfilaba, lo que es espectacular. No me acerco más porque hay otro tipo (este, con uniforme serio), fuera de foto que vigila que los posantes no le hagan ninguna faena al guardia. Dios dijo hermanos, pero no primos.

 

Aquí aparece el menda comiéndose el helado tradicional cuando estamos a -2º en la calle. Luego que me enfrío. Ojo a la sonrisa profident, de todas formas. Creo que es de las mejores que he salido, lo que no es decir mucho. 

 

O esta otra, enseñando mi perfil griego.

Meditando 

Y pasamos a las fotos nocturnas, que obviamente confunden a la cámara, y salen como salen. 

La subida nocturna al monte de nosequegaitas para ver la Acrópolis iluminada desde lejos. La vista es cuando menos espectacular, y las fotos no le hacen justicia, sobre todo porque no hay manera de sacar una en condiciones. La de la izquierda es la mejor que pudimos sacar, mientras que la de la derecha es una que hizo Mai a saber como, que no es muy real pero refleja muy bien la magia que tiene el monumento. 

Al día siguiente, el plato fuerte: el templo a Zeus Olímpico, la ascensión a la Acrópolis con el templo de Atenea Nike y por último un paseillo por el Ágora. Una vez más, espectacular, y una vez más, imposible reflejarlo en fotos, y más cuando me como la calidad para no comerme el espacio del blog.

Esto es lo que viene siendo el templo a Zeus. Todo piedras viejas por el suelo, que diría Gila, pero bonito a fin de cuentas. La foto la hizo un chino que pasaba por allí. Si es que tienen una mano.

Esto es una foto de esas con truco que salió horriblemente mal.

 

Y estas son las fotos de la Acrópolis.

Zxy ByzEl templo de Atenea, con varios notas delantes

Los ZXYBYZ, nuevo grupo de moda entre las atenienses y el templo, que por supuesto estaba en obras. No se por que demonios cada vez que voy a un sitio tiene la dichosa manía de andar en reconstrucción. ¿No ven que se ha tenido de pie 3000 años? ¿Por que no lo dejan así hasta que lo haya visto yo?

 

 

 

Mucha cultura puede cansar. Aquí estoy yo abucheando a actores imaginarios en un teatro de la Acrópolis, para desahogarme, más que nada. 

Booo 

Y la foto chorras del viaje

 

Hala pues. Comunicar mi agradecimiento a nuestras dos caseras, en caso de que me estén leyendo. Un beso pa las dos, y sabed que tenéis techo en Rumanía cuando queráis. 

Ligero, yaLa leche!PS: A, por cierto, no hay fotos de comida, lo cual es raro en mis viajes. Aquí van dos. Ojo a dos cosas: una, la cara de ¿Dónde me he metido? de ambas fotos. Pedí yogur de postre porque creía que sería ligero, pero me soltaron el otro mostrenco. Y dos, la forma de agarrar el tenedor de Javi, que en este viaje se superó a sí mismo (y a los demás) en cuanto a capacidad de engullición. O engulliciaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Jay of onefinejay.com